Al revisar las estadísticas de este blog, encuentro un criterio de búsqueda que me llamó la atención :

¿que aprendemos con las 48 leyes del poder?

Como he comentado anteriormente, este libro es un compendio de 48 leyes que llevan por intención sugerir una guía para todos aquellos interesados en tener poder político, social, económico o cualquier otra variante. El viejo paradigma de que para conseguir poder en el círculo laboral es necesario pisotear a los compañeros, no siempre se cumple debido a que existen varias estrategias alternas que permiten también llegar a ser un poderoso de manera sutil.

Algunas técnicas son :

1. Nunca le haga sombra a su amo

2. Nunca confíe demasiado en sus amigos

3. Disimule sus intenciones.

4. Diga siempre menos de lo necesario

5. Casi todo depende de su prestigio, defiéndalo a muerte

6. Busque llamar la atención a cualquier precio

7. Deje que otros trabajen por usted pero nunca deje que se lleven el crédito

y así hasta la número 48 : “Sea cambiante en su forma”.

El libro lleva al lector por pasajes históricos donde cada una de estas leyes se ha aplicado, de modo que encontramos a grandes líderes como Napoleón, Julio César, Hitler, Gengis Kan en un análisis sobre su comportamiento a determinadas situaciones. Pero también existen pensadores como Confucio, Maquiavelo, que complementan y hasta sustentan muchas de estas reglas. El acceso a poder, ya sea en una organización laboral, o en un grupo social cualquiera, no es algo fortuito. Se tiene que trabajar de un modo estratégico e inteligente, y yo diría que hasta elegante

La intención de este blog, como lo he dicho antes, es ratificar primeramente el Principio de Dilbert, y después algunas de estas leyes. Esos dos aspectos me parecen interesantes debido a que toda la gente es potencialmente buena para subir los peldaños del poder, pero pocos se han dado a la tarea. Mi propia historia personal es prueba de ello: he sido un freak de la computación por años y me he especializado en telecomunicaciones. Por ello no he podido acceder a un puesto gerencial desde mi ingreso al mundo laboral. Algo más de hace 7 años. Como el lector podría suponer, he estado limitado en mis beneficios laborales debido a que no he figurado como líder. Me ha dado pena incluso pedir aumento salarial. He trabajado mejor que cualquier gerente e incluso director, pero no he brillado lo suficiente para llegar a esos puestos. En este año me propuse acabar con esa historia, y aplicaré el material que he comentado para ascender a la escalera de poder.

Algunas cosas ya  han dado resultado y mi intención de reporte casi diario es mostrar lo que  ha funcionado y quizá al lector le interese. Por el momento tengo un “prestigio” que he logrado gracias a la imagen de eficiencia, aunque en realidad consumo el 90% de mi tiempo laboral en jugar ajedrez, leer, comer, beber té, socializar o crecer ingresos adicionales en la bolsa mexicana de valores. El 10% lo dedico en ocasiones a trabajar en la realización de análisis financieros para los proyectos de inversión de esta empresa Topitel. Veo a mis compañeros del área -algunos- matarse como burros atendiendo en un 80% de su tiempo , estas evaluaciones, pero en mi caso he logrado hacer el menor esfuerzo, y aparentar que mi 100% está dedicado al beneficio de esta empresa.

He logrado mezclar los consejos del Principio de Dilbert, y un par de leyes de poder. Ahora tengo ya beneficio que quiero seguir creciendo. Y lo lograré, por ello trato de mantener al margen los logros o fracasos para que en un futuro, alguien pueda tomar estas experiencias a su favor.

… incluso he pensado en robar la idea del eZcritor, y cambiar el nombre de este blog por “¡Quiero ser Gerente de eXito!”  🙂

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