May 2007


En estos días mi jefe está dejando hundir el barco.

Le interesa poco que nuestra área de Evaluación Financiera consiga estable gracias al poder que él mismo logro en los pasados años. Con la compra de la empresa, y con lo poco bien que le caen los nuevos dueños, ha tirado la toalla y está dejando las cosas a la deriva.

Ultimamente le ha dado por hacer juntas y quejarse amargamente de lo injusto de los nuevos patrones porque no le quieren pagar más de lo que él esperaba. Pero a nosotros, sus subordinados no nos dice “estoy luchando para mejorar sus condiciones económicas” Solo ve su propio beneficio.

Su actitud contagia a mis compañeros, y erróneamente llegan a pensar que los nuevos dueños no conocen a fondo la forma de analizar proyectos de inversión tan grandes como los que manejamos. Es natural que ellos no lo sepan; para eso nos compraron. Pero no son tarados como para dejar que hagamos lo que queramos. Ellos mandan y nosotros debemos doblegarnos. Sin embargo mi jefe considera que ellos deben hacer lo que nosotros digamos, o mejor dicho, lo que él desee. Yo por mi parte sigo siempre con el doble juego: he tenido que hacer algunos análisis para el área homóloga donde los nuevos jefes solicitan apoyo. No le he dicho a mi jefe que lo hago, pero al parecer me voy ganando la confianza de aquellos, y quizá pueda incluso moverme de estancia, digamos que de ciudad.

Si eso pasara mi jefe tendría de nuevo que recibir la llamada que diria asi

“Jefe del tecnócrata?, estamos interesados en que el tecnócrata trabaje con nosotros, podrías por favor darme tus comentarios?”

Eso sería algo que mi jefe actual no se espera y superada la sorpresa, odiaría =) pero quizá no podría hacer mucho porque en caso de que se interesaran por mí los nuevos jefes, el actual no tendría más que aceptar.

En fin, yo veo que el barco se hunde y con él sus tripulantes.

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Al revisar las estadísticas de este blog, encuentro un criterio de búsqueda que me llamó la atención :

¿que aprendemos con las 48 leyes del poder?

Como he comentado anteriormente, este libro es un compendio de 48 leyes que llevan por intención sugerir una guía para todos aquellos interesados en tener poder político, social, económico o cualquier otra variante. El viejo paradigma de que para conseguir poder en el círculo laboral es necesario pisotear a los compañeros, no siempre se cumple debido a que existen varias estrategias alternas que permiten también llegar a ser un poderoso de manera sutil.

Algunas técnicas son :

1. Nunca le haga sombra a su amo

2. Nunca confíe demasiado en sus amigos

3. Disimule sus intenciones.

4. Diga siempre menos de lo necesario

5. Casi todo depende de su prestigio, defiéndalo a muerte

6. Busque llamar la atención a cualquier precio

7. Deje que otros trabajen por usted pero nunca deje que se lleven el crédito

y así hasta la número 48 : “Sea cambiante en su forma”.

El libro lleva al lector por pasajes históricos donde cada una de estas leyes se ha aplicado, de modo que encontramos a grandes líderes como Napoleón, Julio César, Hitler, Gengis Kan en un análisis sobre su comportamiento a determinadas situaciones. Pero también existen pensadores como Confucio, Maquiavelo, que complementan y hasta sustentan muchas de estas reglas. El acceso a poder, ya sea en una organización laboral, o en un grupo social cualquiera, no es algo fortuito. Se tiene que trabajar de un modo estratégico e inteligente, y yo diría que hasta elegante

La intención de este blog, como lo he dicho antes, es ratificar primeramente el Principio de Dilbert, y después algunas de estas leyes. Esos dos aspectos me parecen interesantes debido a que toda la gente es potencialmente buena para subir los peldaños del poder, pero pocos se han dado a la tarea. Mi propia historia personal es prueba de ello: he sido un freak de la computación por años y me he especializado en telecomunicaciones. Por ello no he podido acceder a un puesto gerencial desde mi ingreso al mundo laboral. Algo más de hace 7 años. Como el lector podría suponer, he estado limitado en mis beneficios laborales debido a que no he figurado como líder. Me ha dado pena incluso pedir aumento salarial. He trabajado mejor que cualquier gerente e incluso director, pero no he brillado lo suficiente para llegar a esos puestos. En este año me propuse acabar con esa historia, y aplicaré el material que he comentado para ascender a la escalera de poder.

Algunas cosas ya  han dado resultado y mi intención de reporte casi diario es mostrar lo que  ha funcionado y quizá al lector le interese. Por el momento tengo un “prestigio” que he logrado gracias a la imagen de eficiencia, aunque en realidad consumo el 90% de mi tiempo laboral en jugar ajedrez, leer, comer, beber té, socializar o crecer ingresos adicionales en la bolsa mexicana de valores. El 10% lo dedico en ocasiones a trabajar en la realización de análisis financieros para los proyectos de inversión de esta empresa Topitel. Veo a mis compañeros del área -algunos- matarse como burros atendiendo en un 80% de su tiempo , estas evaluaciones, pero en mi caso he logrado hacer el menor esfuerzo, y aparentar que mi 100% está dedicado al beneficio de esta empresa.

He logrado mezclar los consejos del Principio de Dilbert, y un par de leyes de poder. Ahora tengo ya beneficio que quiero seguir creciendo. Y lo lograré, por ello trato de mantener al margen los logros o fracasos para que en un futuro, alguien pueda tomar estas experiencias a su favor.

… incluso he pensado en robar la idea del eZcritor, y cambiar el nombre de este blog por “¡Quiero ser Gerente de eXito!”  🙂

Francamente. No he tenido el humor de actualizar el blog. De hecho pienso que nadie lo lee con detenimiento… ¿ a quién le interesa la vida de este empleado que trabaja de lunes a viernes en un corporativo que ofrece servicios de telefonía y telecomunicaciones a la sociedad mexicana ?

Sin embargo, algunas estadísticas me avisan que hay visitas. Debo agradecer infinitamente a Javi Moya, porque su MEME me permitió tener un puñado de visitas constante. Sin embargo, ¿ alguien sabe de lo que hablo, cuando escribo estas entradas ?

Como sea. Esto es más desahogo que crónica.

Ayer fue un día que terminó de un modo inesperado. Estoy feliz por lo que pasó, pero antes de contar, diré lo que ha ocurrido con la propuesta de Gerente que me habían ofrecido. El director Pérez, el cual me había ofrecido la gerencia de producto para Internet, resultó ser el que bloqueó mi cambio. Todo transcurría según el plan : el director Pérez de Mercadotecnia hablaría con el director de mi área para solicitar mi traslado. Solo habló una vez y mi director dijo ” no quiero mover más recursos, pero… si no hay otra opción y el tecnócrata quiere pues… no me opongo”. De modo que el director Pérez ya tenia la puerta abierta, solo hacía falta empujarla para que mi cambio se diera. Sin embargo, en ese instante el factor sorpresa hizo su aparición: dos gatos muy amigos del director Pérez se presentaron ante él y le dijeron algo como :

“no tenemos a donde ir, estamos fuera de cualquier área porque se han movido nuestros jefes, de modo que nos han dicho que nos podrían correr, ¿ podrías hacer algo Pérez ?”

Pérez sintió el compromiso de ayudarlos porque han sido amigos desde hace años. ¿Por qué no habría de hacerlo ? De modo que se creó una vacante para otra gerencia : Frecuencias. Gerente de Producto de Frecuencias. Ese es el título y colocó allí a uno de sus amiguitos con cara de retrazado mental. El otro, mejor dicho la otra, sigue todavía volando debido a que su intención era ponerla en Internet. Mientras eso sucedía , Pérez me decia que mi director no me dejó cambiar, y que “lo siento tecnócrata, pero tengo que cubrir la vacante”  😦

El cabrón me dijo eso precisamente para que no me sorprendiera al ver a su protegida en ese puesto. El caso es que esa mujer -y no tengo nada en contra de las féminas- ha estado en puestos contables y de tecnologías sabe lo que una hormiga de física cuántica. Ni puta idea del negocio de internet. Sin embargo, también brincó otro factor sorpresa: el actual gerente de internet, uno de mis aliados, se indignó debido a que tiene algunos problemas con esa mujer. De modo que cuando Pérez le comunicó que pondría a la chica, dijo que no la apoyaría. Que pensara muy bien si él autorizaria ese movimiento porque él no daría ningun tipo de apoyo para que la mujer cumpliera con las metas.

Asi que en estos momentos, sigue la vacante. Pérez no sabe qué hacer. Mi aliado está pujando para que sea yo y dice que lo llevará este caso a niveles más altos. Sin embargo con esta visión puedo ratificar nuevamente el principio de Dilbert, donde los más idiotas son los que tienen puestos gerenciales o inclusive en la dirección. Son tan ineptos que solo sus relaciones sociales les permiten cambiar de áreas como de zapatos. Eso me ha ocurrido. Resta decir que me enteré de todo esto por mi aliado y que sigo al tanto de noticias. Ya veremos el futuro. Por el momento dejaré que mi aliado siga moviendo todo. Si logra algo, se que tendré que pagarle el favor… así son los negocios.

Pero en otras cosas más alegres, ayer ví a la chaparrita. En el mensaje que está abajo, narro como es una mujer que desde hace un año me ha gustado, pero que no me atrevo a llevar más allá las cosas debido a su condición. Pero ayer estuvo en este edificio para revisar algunos detalles sobre su nuevo contrato, y yo aproveché para saludarla. Noté que estaba demacrada y me dijo que era porque estaba enferma. Tenia infección en la garganta y no se sentia bien, y pues me ofrecí a llevarla. Ella aceptó y nos fuimos hacia el norte de la ciudad donde la dejaría en un transporte público. Sin embargo al verla tan mal, le pregunté donde iria al médico. Me dio el lugar y le hice la oferta de llevarla a ese lugar. Ella se sorprendió porque está lejos, quizá unos 40 kilómetros de este edificio. El problema es el gran tránsito que se forma por la tarde. Al menos 2 horas de trayecto, pero le dije que no era inconveniente porque podríamos tomar la autopista, que por unos pesos, podria acelerar el transcurso.

Ella accedió y yo feliz de su compañía disfruté del viaje. Platicamos de varias cosas, ella como podía trataba de continuar con la plática. Noté sus esfuerzos, y traté de llevar yo la conversación. La situación es que solo tardamos una hora en llegar. Algo que parecía increíble y yo con una sonrisa le decía ” hemos llegado muy rápido, si hubieras tomado transporte todavía no llegarías”. Ella me dijo muchas veces que agradecía, que mi ayuda era como la de un angelito de la guardia que siempre está cuando lo necesita. Sentí un calor en mi corazón que me hizo enrojecer y solo le dije que no tenía qué agradecer. Que me sentía contento de ayudarla y que si quería corresponder a ese gesto, que lo hiciera a alguien má, pero no a mi. De ese modo se podría saldar la deuda y además incitar a que la gente de su ayuda a los demás. No puedo decir que de forma desinteresada de mi parte, porque yo deseaba su compañía, pero finalmente todo se arregló para que ella pudiera estar en el médico de manera pronta.

Dios, la vida, o lo que sea  siempre detrás organizando. Hay una voz que nos dice y conduce, solo que a veces con tanto ruido mental no logramos oirla. Esa voz la escuché y me dijo que le ofreciera a la chaparrita que la llevaría. Todo salió muy bien porque hice el mismo tiempo al médico que cuando voy a casa y hasta pasé a comer unos riquísimos tacos para festejar mi alegria.

Hoy, mientras escribía el blog, revisé mi saldo. Es quincena y debieron pagarme. Hicieron un cambio con la institución bancaria debido a la fusión empresarial y al revisar mi saldo es mucho mayor de lo que esperaba… en fin. Bendiciones que llegan.

Siendo las 9.15 am, fuí a la oficina del Director Pérez.

Me dio noticias sobre mi cambio a Gerente. Las noticias son malas y determinantes: no se autorizó. Hablaron con el director del área a la que normalmente reporto para solicitar mi movimiento pero se negó debido a que el área tendrá dos elementos que se van por disposicion oficial: Fred y la Minelli. Ellos tuvieron que ser donados para atender un sector pequeño pero importante. Los demás gatos estaremos en cuentras grandes, cuentas llamadas “estratégicas”.

Ese fue el pretexto. Sin embargo el director Pérez dice que a la primera oportunidad me llamará para formar parte de su equipo.

Ya veré el modo de hacer mi estrategia de contraataque. Tendré que pensar muy bien como me voy a mover.

LLega a mi correo el siguiente mensaje corporativo :

Horario de trabajo:

Para el personal administrativo que labora en Ciudad de México, el horario de trabajo (entrada-salida y de comida) es de 8.30 a 13:30 horas y 14:30 a 18:30 horas y aplica a partir del primero de mayo.

¿ Están idiotas ?

Y olvidándome del horario de entrada, la queja es por la comida. Solo una hora según los ajustes recientes y la pregunta es ¿ quién come en una hora ? al menos nadie en esta empresa. Todos usan al menos, sí, al menos dos horas para poder comer, caminar, distraerse. Solo los subhumanos (término que he copiado del eZcritor) comen en el comedor corporativo de la empresa y ocupan solo 20 minutos de su tiempo, para regresar a su cubículo y “seguir trabajando“. Habemos otros que requerimos un mínimo de dos horas para comer, reposar la comida, caminar, comprar, observar traseros de mujeres, o simplemente dormitar. Y luego volver a Topitel.

Estamos hablando de que desde las 13 horas y hasta las 16 horas, Topitel carece de gran parte de su personal administrativo. Es una norma que los necesitados de dicho personal, tengan que esperar hasta después de “la hora de la comida” para ser atendidos. Algunos ocupan una hora para comer, y suben a sus cubiculos a dormir. Pero no hay operación durante 3 horas diarias!

Si hacemos cuentas serían 15 horas a la semana de improductividad, pero… ¿ a quién le afecta ? El ser humano se adapta a todo y por ello puede llegar a las 18:30 pm -hora oficial de salida- para solicitar algo de los administrativos. Así que me parece una tontería limitar a una sola hora la comida. Dudo mucho que eso se lleve a la práctica porque en Topitel está la tradición de esas 3 horas para comer. La costumbre puede más.