En contra de mi propia filosofía de vida, tuve que dedicar más horas del día a trabajar que a aparentar que trabajo.

Tenía alrededor de 20 pendientes que estaban a punto de explotar, pero que gracias a mi modo tan peculiar de resolver los problemas, pude concluirlos. Nada interesante que reportar al dia de hoy, si acaso el hecho de que sigue haciendo eco mi buen desempeño en las altas esferas. Hoy llegó un compañero de trabajo para decirme que estoy muy cotizado, que se ha enterado que algunos gerentes me quieren en su equipo de trabajo.

Evidentemente no le conté al fulano mi plática con el director Pérez. Ese chalán no tiene por qué saber de mis negociaciones con las “altas esferas”. Pero eso sí, no fui descortés y no le hice saber que su impertinencia no tiene límites, sino que por el contrario, con una sonrisa le dije que no sabía que mi trabajo llamara la atención de alguien. Entonces me dijo que estaría bien que me promoviera en su área, un área que se acaba de hacer en base a las fusiones que hemos vivido durante 3 meses con la empresa que nos compró. Esta área se dedicara a definir las estrategias para cerrar proyectos grandes, por lo que es necesario un exquisito conocimiento técnico, comercial y financiero. Evidentemente yo cubro todo eso; al menos aparento cubrirlo todo, pero el gerente de esa área, un tipo que se ha hecho de algo de poder, es bastante nefasto. Pero debo admitir que es inteligente y que sabe mover las piezas. Ese gerente, que llamaré Javo, tiene a su cargo ahora a cuatro pelados que tendrán que analizar los proyectos para definir bajo qué escenario participará Topitel; es decir,

  • ¿ el proyecto se atacará ofreciendo un precio muy bajo?
  • ¿ ofreciendo mejores condiciones comerciales?
  • ¿ revisando la proyección futura de sus ingresos?.

El compañero que me dijo que me promoverá con el Javo fue secundado por otro más, que nombraré desde ahora como el Aguado. Este individuo requiere de un reporte muy especial, es un especímen único dentro de la fauna laboral y me he llevado grandes impresiones de su comportamiento en muchas horas de estudio, pero que por el momento no lo daré a conocer aun. Baste decir que hace casi dos años, cuando entré a trabajar en otra área de Topitel me dedicaba a apoyar a los vendedores técnicamente para cerrar proyectos. Allí el Aguado era mi supervisor. La vida giró y me dediqué a realizar las evaluaciones financieras de los proyectos, mientras que él se mantuvo en otra área donde solo lo ponían a cotizar capacitaciones para los ingenieros en telecomunicacion de Topitel. Un trabajo más que aburrido. Ahora , el gerente Javo escogió al Aguado para tenerlo en su flotilla. El Aguado verá eso de las estrategias pero para proyectos del gobierno. Es bien sabido aquí que trabajar proyectos de gobierno indica una gran cantidad de tiempo, tiempo preciado como para comer o dormir, ya que las cosas son tan delicadas que un simple error podria echar por la borda un trabajo de semanas. Ante este panorama el Aguado está turbado; necesita que alguien se dedique a eso.

Dado que en la flotilla de 4 elementos del Javo, uno renunciará, quedará una vacante libre. El Aguado ha pensado en mi:

-¿por qué no entras con nosotros, tecnócrata?”

dice el ignorante con una sonrisa.

Yo le respondo a esa sonrisa y le digo que con todo gusto lo haría. Mi perfil es más orientado a las actividades del área de Javo, así que el Aguado promete hablar con su jefe para conseguirme una entrevista. Le digo que estoy muy muy muy emocionado 🙂  y que tan pronto se logre eso, le dejaré en claro a ese gerente que es mi intención participar en la vacante.

Lo que no sabe él, ni nadie, es que yo no me iré a esa área a menos que haya más dinero y más nivel. De nuevo estoy buscando ruido en las altas esferas. Si el Aguado logra convencer a Javo que soy un buen elemento, y después con la entrevista logro ratificarlo, tendre a Javo, al director Perez, y a mi propio jefe luchando por mejorar mis condiciones económicas. Y como digo, no es que necesite urgentemente el dinero, es solo por aprender a usar las técnicas de los poderosos.

¿Por qué si existe tanto pendejo en puestos directivos ganando mucho más dinero, yo no he podido acceder ? Tengo más capacidad que ellos, más responsabilidad, más prescencia y claro, como no, mejor ortografía, sin embargo, y se que el caso no solo es para la empresa mexicana, existe el escenario de tipos nefastos en puestos directivos. Los menos preparados son los que más ganan. Esto evidentemente ha sido analizado desde hace algunos años por ese gran gurú que tuvo a bien cambiar mi percepción : Dilbert.

dilbert1.jpgExplica que la gente más incompetente es la que tiene más posibilidad de entrar a puestos directivos, esto se debe a que como no se pueden especializar en nada, la empresa trata de colocarlos en distintos lugares para que produzcan. Desafortunadamente muchos se quedan en las gerencias o direcciones. El empleado especialista en sus actividades poca probabilidad tendrá de moverse debido a que su jefe lo dejará alli por los siglos de los siglos. Es tan especializado que nadie deja que se mueve de aquello que hace tan bien.

poder.jpgEn Topitel estoy dispuesto a probarlo y confirmar que uno puede moverse por esas altas esferas sin necesidad de especializarse. Para ello no solo uso el principio de Dilbert, sino tambien las 48 leyes del Poder, que es un libro donde se detallan leyes que han sido usadas por los poderosos para adquirir jerarquías politicas, sociales o incluso laborales.

Una regla es precisamente enamorar a todos. Entre más hablen de tí más logras ser objeto de deseo. Es pura mercadotecnia: a nadie le importa que un producto sea bueno, pero sí que todos hablen de él. La gente consume coca-cola porque los demás lo hacen. Al surgir un nuevo perfume anunciado por una tenista famosa tendrá una gran aceptación a pesar de que huela mal. Solo hay que recordar la psicología humana “si todos hablan de él , es que algo realmente interesante tendrá!”

Eso estoy haciendo. Dejando que la gente hable y hable de mi. Nadie sabe que me entrevistó el director. No lo he comentado porque deseo darle una sorpresita a mi jefe este próximo lunes que regrese de vacaciones… pero además, me conviene porque si Javo se interesa por mi, tendre ya a dos poderosos pidiendo mi cambio. Las áreas involucradas pensarán

“Qué tendrá de especial el tecnócrata que todo mundo lo quiere ?”

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