A unas cuantas horas de iniciadas las labores, Topitel aparece bajo tranquilidad en sus actividades cotidianas.

Muy pocos son los que en realidad están desquitando su sueldo en este día, y no es para menos, ya muchos pidieron días de vacaciones y se encuentran en dirección a algún destino turístico, pero algunos otros solo esperan a que finalice este día para dirigirse a ellos. Por lo que auguro horas de estrés para salir de esta Ciudad de México después de las 6 pm.

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Pero habemos otros, los que no solicitamos estos días, que ejercemos el gran arte de “aparentar trabajar”. Y es que…

¿ para qué consumir uno de mis 10 días preciados de vacaciones a los que tengo derecho por contar con más de un año en Topitel, si puedo estar vacacionando desde este cubículo, ejerciendo actividades tan estimulantes para mi ocio , amparado a la sepultura de una de las orillas de este espacio que comparto con otras 150 personas ?.

Tengo a mi disposición pornografía selecta por el compañero con el que comparto cubículo, el cual lo recibe a su vez de manera clandestina de “otras fuentes en la empresa“. Tengo también libros, revistas que cumplen con mis exigentes gustos literarios y que en casi cualquier momento puedo leer sin ser descubierto. Afortunadamente la posición de mi cubículo me permite mantenerme alerta de cualquier invasor a mis dominios.

Además tengo retacada de mp3 la laptop de trabajo, además de una pequeña despensa de comida nutricional -por eso de mi poca actividad física y el miedo al incremento de calorías en la dieta-. Ocasionalmente la pasarela de mujeres me entretiene porque las divas hacen su aparición mostrando más o menos buenos atuendos que permiten ver sus formas.

Así que en resumen, puedo seguir descansado mientras trabajo. Obviamente que bajar la mirada mientras leo y a la protección del cubil que solo cubre hasta un poco menos que mi cuello, permite aparantar que estoy bastante concentrado en mi trabajo. Eso aunado a mi cara de seriedad que usualmente adopto, me permite tener el disfraz adecuado para cubrir cualquier tipo de suspicacia.

¡Que trabajen los burros! ya me lo han dicho muchas veces. Por ahora es tiempo de descanso.

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